Mis obras favoritas


Inma Valderas, "Entre el cielo y la tierra"





Admiro más a las personas que luchan por conquistar sus sueños, que a las que luchan por conquistar a sus enemigos, porque la lucha más dura, la victoria más difícil, es contra uno mismo.







domingo, 17 de noviembre de 2013

Mariposas de otoño



Desde ayer un manto blanco ha empezado a cubrir las montañas; sin embargo, hace un par de días y a poco más de un mes del inicio del invierno, las temperaturas nos remitían a un otoño tropical.
Días soleados y calurosos, con temperaturas de hasta treinta grados, ponían a la naturaleza, "patas arriba", a madurar frutos propios del verano y a retrasar el desarrollo de otros que, casi inviables, han quedado colgando de los árboles con un futuro incierto.
Se insiste, una vez más, en que los efectos del cambio climático son los causantes de estos fenómenos y de la intensidad de los tifones que, en esta ocasión, han arrasado Filipinas. Si la actuación del ser humano es la responsable de esta situación, difícil solución le veo.
Las imágenes son el mejor testimonio del contraste brusco al que me refiero. Hace tan solo una semana, este era el aspecto de los arbustos en floración, con una variedad de mariposas como nunca había visto en un mes de noviembre.

 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 



2 comentarios:

  1. Veo tus fotos y ya me me muero de ganas de que llegue la próxima primavera. Qué preciosidad...
    Y sí, aquí está el cambio climático, con todas sus consecuencias. Pero yo prefiero pensar que todavía estamos a tiempo, que vamos a reaccionar, que de hecho muchos están ya en ello. Este planeta se está convirtiendo cada vez más en eso que algunos llaman "aldea global", y las conciencias están cambiando realmente. Creo que ya somos muchos "John Lennons" sobre la tierra, y espero que a nuestros hijos les quede todavía mucha belleza por ver y disfrutar en ella.

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  2. Gracias Ana, ya sabes que me encantan tus visitas.
    Espero que tengas razón, aunque me cuesta ser optimista con el ser humano, o mejor dicho, con los seres humanos que tienen demasiado poder. El poder nos vuelve engreídos y prepotentes, nos carga de "razón" y hace que despreciemos todas aquellas opiniones, por muy prudentes que sean, que van contra nuestros intereses.
    Además junto al poder siempre está el miedo.

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