Mis obras favoritas


Inma Valderas, "Entre el cielo y la tierra"





Admiro más a las personas que luchan por conquistar sus sueños, que a las que luchan por conquistar a sus enemigos, porque la lucha más dura, la victoria más difícil, es contra uno mismo.







viernes, 16 de marzo de 2012

Amapolas





Surgen como un clamor desde las entrañas de la tierra. No hay mejor preludio para la primavera que sus mensajeras, despuntando en cualquier retazo de tierra y salpicando de color y fragilidad el paisaje. No es necesario contemplar un campo lleno de amapolas para apreciar su belleza porque, en medio de las ruinas, su innegable voluntad  de existir se impone y lucen espléndiadas cuando llega su momento. Una y otra vez intentan buscar el sol y mientras un sol nos alumbre las amapolas buscarán su luz. Solo la oscuridad les hace plegar sus alas y esconderse, asustadas, se repliegan, esperando que el milagro sea posible y que de nuevo la luz inunde su existencia.


Soñé que sentía,
que volaba, que podía vivir,
soñé que soñaba.

Y cuando desperté
quise soñar de nuevo,
quise perderme en la bruma,
mecerme en el viento,
soñar que soñaba,
de nuevo.


12 comentarios:

  1. ¡Preciosas fotografías, Inma! Yo creo que nos gustan tanto estas flores precisamente por, como tú dices, ser preludio de la primavera, cambiar los colores del invierno por vivas pinceladas de rojo.
    Me gusta el poema, he tenido esa sensación al despertarme de algún sueño...
    ¿Es tuyo?...¡felicidades artista!

    Un beso

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  2. Ya ves que últimamente hemos coincidido en amapolas y en sueños. Coincidimos además cinco días por semana en el mismo espacio, nos rodean las mismas personas, nuestras agendas coinciden en horario, reuniones, y actos varios. ¿En qué más cosas coincidiremos sin saberlo?
    Maravillosas fotos otra vez, Inma. Tu retiro "espiritual" y campestre te inspira, eso está claro!

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  3. Hola Inma,muchas gracias.
    Las amapolas estaban literalmente creciendo en un trocito de tierra, tanto es así que, aisladas como estaban, tuve que tomar las imágenes individualmente. No podía desplazarme a contemplar los campos de amapolas, sin embargo, las que ves, fueron más que suficiente para alegrarme la mañana. Son conceptos diferentes, aunque no siempre excluyentes: individual-colectivo.
    Un abrazo

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  4. Posiblemente coincidamos en algunas cosas más, por eso tú volviste al mar y yo intento volar, pese a tener un ala rota. Tu buscabas el silencio y la belleza de las profundidades y yo ansío elevarme y surcar el cielo sintiendo el viento y la luz. Nadar/volar ¿hay diferencia?

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  5. Muchas gracias, Mónica.
    Me alegra que te gusten

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  6. hola, hola, si, si, soy pitu jajajja bueno, que te han dejao un regalo en el blog! que usted lo disfrute señorita

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  7. Enhorabuena por esas instantáneas, "atrapadas" fijando la mirada, tal vez en la fugacidad de un paseo, y escuchando el latido de esa Primavera recién llegada... Ella, la Belleza, siempre está ahí esperando nuestra mirada detenida para hablarnos...
    Saludos.

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  8. Gracias, Reyes.
    Tienes razón, mires hacia donde mires siempre puedes encontrar belleza.

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  9. Muy bonitas tus amapolas! ¿Has notado que tienen una gran similitud con las mariposas?
    Son casi mellizas.
    Un beso Inma! Ando muy alejada del blog, por eso me pierdo algunas de estas bellas entradas.

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  10. Hola Graciela,
    es una gran alegria recibir tú visita.
    Me alegra que te gusten la amapolas y después de tú comentario voy a fijarme todavía más en ellas.
    He vuelto a obsevar su forma, su color y su fragilidad y creo que tienes razón, sí hay similitud entre ellas. Con esa mirada de artista no se te escapa nada.
    Imagínate una pintura con mariposas sujetas a la tierra por tallos similares a las de las amapolas y mecidas por un suave viento, o al revés, amapolas volando como si fueran mariposas, llevando con ellas ese tallo que es el recuerdo de su asidero al mundo terrestre...
    Estaba pensando en tús arboledas y me he dejado llevar por la imaginación.
    Me alegra que estés de vuelta, pasaré a visitarte.
    Besos

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