Mis obras favoritas


Inma Valderas, "Entre el cielo y la tierra"





Admiro más a las personas que luchan por conquistar sus sueños, que a las que luchan por conquistar a sus enemigos, porque la lucha más dura, la victoria más difícil, es contra uno mismo.







sábado, 20 de noviembre de 2010

Barcas de agua dulce







Barcas amarradas en el Port de Catarroja (Puerto de Catarroja)
Fotos: Hotel

Tengo que permanecer como estas barcas amarradas en su puerto. Esperando el momento en el que puedan, de nuevo, navegar.

domingo, 7 de noviembre de 2010

El jardín de las delicias


Tríptico de las Delicias (cerrado)
1503-1504
Óleo sobre tabla
220 x 195 cm
Museo del Prado (Madrid)


Cada vez que visito el museo del Prado (muchas menos de las que quisiera), como si de un ritual se tratase, reservo una parte del tiempo a un itinerario imprescindible: Las obras que tienen un significado especial para mí. El jardín de las delicias, de El Bosco, es una de ellas. Desde que la vi por primera vez me sentí atraída hacia ella con una fuerza irresistible y esa sensación continúa acompañandome  a día de hoy.
No sabría formular con palabras las emociones que atraviesan mi mente,  cuando observo la obra, pero un cúmulo de sensaciones me lleva a cotemplarla durante largo rato. Paseo la mirada y los pensamientos por cada una de las tablas que componen el tríptico, y no dejo de asombrarme por la visión del mundo que se desprende de ellas. Pero no sólo eso me hace admirarla: su detallismo, símbolismo, su técnica, sus imágenes delirantes, precusoras de otras muchas obras, sus misterios. Influencia para muchos artistas que han bebido de su fuente de la vida, de su paraiso y de su infierno.
No voy a desmenuzarla, ni a analizarla paso a paso, me basta con disfrutarla.


Paraiso

Tierra

Infierno

En este enlace se pueden descubrir algunas claves de la obra