Mis obras favoritas


Inma Valderas, "Entre el cielo y la tierra"





Admiro más a las personas que luchan por conquistar sus sueños, que a las que luchan por conquistar a sus enemigos, porque la lucha más dura, la victoria más difícil, es contra uno mismo.







martes, 21 de septiembre de 2010

Tempus fugit


Se me ha escapado el tiempo, una vez más. Imposible detener su paso, imposible evitar su discurrir, ajeno por completo a nuestros anhelos. Así pues, he de desprenderme de la pereza veraniega, de la añoranza de los itinerarios recorridos, de la razonable propiedad de mi tiempo. La vuelta al "mundo" se impone y aunque me resisto a ello, es una batalla perdida de antemano.
Alguien que no soy yo, se adueñará de mí y de mi tiempo.
¿Cómo mirar hacia arriba y ver el cielo, cuando la consigna es agachar la cerviz y mirar al suelo?
Andaba reflexionando sobre ésta y otras cuestiones y se ha colado, sin buscarlo, un poema de Miguel Hernández que muestra una realidad bien diferente de la mía y cuyo lamento sigue siendo válido, pese al paso de los años.
Es algunas cuestiones el tiempo, más que derretido, parece congelado y perpetúa, incansablemente, lo peor que los seres humanos hemos creado. Intentar, a mi modo, luchar contra ello, es razón más que suficiente para motivarme a abandorar esta maravillosa luna donde tenía instalado mi campamento base.


El niño yuntero

Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.

Nace, como la herramienta,
a los golpes destinado,
de una tierra descontenta
y un insatisfecho arado.

Entre estiércol puro y vivo
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja ya y encallecida.

Empieza a vivir, y empieza
a morir de punta a punta
levantando la corteza
de su madre con la yunta.

Empieza a sentir, y siente
la vida como una guerra
y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.

Contar sus años no sabe,
y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador.

Trabaja, y mientras trabaja
masculinamente serio,
se unge de lluvia y se alhaja
de carne de cementerio.

A fuerza de golpes, fuerte,
y a fuerza de sol, bruñido,
con una ambición de muerte
despedaza un pan reñido.

Cada nuevo día es
más raíz, menos criatura,
que escucha bajo sus pies
la voz de la sepultura.

Y como raíz se hunde
en la tierra lentamente
para que la tierra inunde
de paz y panes su frente.

Me duele este niño hambriento
como una grandiosa espina,
y su vivir ceniciento
resuelve mi alma de encina.

Lo veo arar los rastrojos,
y devorar un mendrugo,
y declarar con los ojos
que por qué es carne de yugo.

Me da su arado en el pecho,
y su vida en la garganta,
y sufro viendo el barbecho
tan grande bajo su planta.

¿Quién salvará a este chiquillo
menor que un grano de avena?
¿De dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?

Que salga del corazón
de los hombres jornaleros,
que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros.

Poemas del Alma
 Miguel Hernández



En versión de Serrat

9 comentarios:

  1. Ayyyy, Inma... Al menos, siéntete acompañada en esa "vuelta al mundo". Estamos en el mismo barco. Creo que debemos agarrarnos, como si fuera un salvavidas, a esas cosas "pequeñas" que nos ayudan a seguir adelante: una tarde entera para ti misma, para no hecr nada en absoluto, un buen libro leído en silencio, una buena película, cualquier cosa que te recargue de energía buena. No dejes que nadie te haga mirar al suelo; tú sigue mirando las estrellas, pese a quien pese, y caiga quien caiga. Yo lo voy a hacer. La vida es demasiado corta para andar mirando el suelo. Nadie se adueñará de ti. No pueden contigo!!!!

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  2. Hola chica acuario! maravilloso Miguel Hernández y maravilloso tu texto, no tenía desperdicio, qué gustazo poder leer algo de corrido, sin interrupciones sino descansos. No sé porqué pero pienso que no te lo creerás, pero me deleité con él, volveré a leerlo.

    Cuántas veces habré anhelado tener todo el tiempo para mí, para un asunto sin resolver o para escaparme en él, dedicada a mis cosas, pero afortunadamente entendí y acepté (¡a medias¡) que no es posible, así que paré de luchar contra él (a medias, también). Creo entender cuando dices "razonable" propiedad del tiempo que no somos propietarios en absoluto. Siempre ocurren circunstancias o personas que si bien, a veces nos ofrecen el suyo, otras nos lo roban. No hay manera, la única solución es disfrutar de esos pequeños lapsus de tiempo que se nos otorgan, pero tranquila, que llegarán de nuevo, el tiempo, además de puñetero es muy sabio y pone cada cosa en su lugar, ya llegarán tiempos mejores, solo hay que tener algo de lo que yo precisamente carezco: paciencia...¡qué horror! jajajajajaja

    ánimo y para adelante chica acuariooooooo

    pd. y te repito, volveré a leer tu texto.

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  3. Estamos en el mismo barco, Ana, es cierto, por eso entiendes hasta que punto puede ser asfixiante este año. Te prometo que intentaré que no me afecte más de lo necesario, aunque tendré que contar hasta cien muchas veces.
    Gracias por acompañarme.

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  4. Hola Pitu, tocaya de horóscopo.
    Es curiosa la capacidad que tenemos los seres humanos para inventar cosas que teóricamente nos ayudarán y que a la larga siempre acaban volviéndose contra nosotros mismos.
    Me encanta Miguel Hernández, no es la primera vez que pongo algo suyo en el blog y, desde luego, no será la última, así que podremos compartirlo cuando quieras.
    Muchas gracias por tus ánimos y por tú apoyo.
    Besos

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  5. hola chica acuario! vaya, no sabía que era característica propia de acuarios, desde luego yo en tí reconozco a una acuario, no me preguntes por qué.

    y...DE ESO NADA, SEÑORITA, TÚ NO LLEGASTE TARDE: LLEGASTE EN EL MEJOR MOMENTO!!!!! cuestión de puntos de vista...

    Gracias por recordarme a Machado...
    En mi blog te espero. Un beso. pITU

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  6. Muy buena tu reflexión y el poema escogido.
    A mí el tiempo se me escurre como polvo entre las manos, cada vez pasa más rápido, estoy alucinada...
    Los relojes de Dalí han sido un modo de ablandar la rigidez del tiempo atrapado allí adentro y dejarlo salir...
    Relojes, calendarios, agendas...todo eso nos inserta en un esquema que no recordamos desde cuándo hemos aceptado seguir de por vida.

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  7. ¡Qué bonito y triste es ese poema del niño yuntero!

    Supongo que te habrá venido a la mente por que ahora te sientes tú misma, como nos cuentas, arrastrando una carga.
    Espero que las cosas se vayan resolviendo y ese tiempo que se escapa también deje atrás lo negativo.

    Mientras tanto te dejo un montón de besos para que los vayas cogiendo cuando los necesites...para eso siempre hay tiempo.

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  8. Graciela:
    Nuestro empeño por medir y controlar el tiempo nos ha convertido en sus esclavos. Hace algunos años decidí que mi primera acción al empezar las vacaciones debía ser quitarme el reloj y aprender a vivr sin él. Creo que fue una de las decisiones más sensatas de mi vida.

    Inma:
    Todos llevamos siempre una o varias cargas encima, pero en ocasiones se siente mucho más su peso. En esos momentos es cuando más ánimos necesitamos, así que te agradezco enormemente ese montón de besos que me ofreces.Esa si es una buena "carga".
    Besos para ti también

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  9. Sí, el mundo verdaderamente gira al revés. En realidad cuando hice el grabado quise estamparlo al revés porque quería hablar del mundo al revés, porque muchas veces en mi entorno cercano y no veo que las cosas marchan al revés, que el mundo está loco o quizá simplemente son distintos puntos de vista y yo tengo el opuesto. Pero al final caí y lo hice del derecho, gran error jajajajajjajjaj un beso!

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