Mis obras favoritas


Inma Valderas, "Entre el cielo y la tierra"





Admiro más a las personas que luchan por conquistar sus sueños, que a las que luchan por conquistar a sus enemigos, porque la lucha más dura, la victoria más difícil, es contra uno mismo.







domingo, 2 de mayo de 2010

El barón rampante



“Fue el 15 de junio de 1767 cuando Cósimo Piovasco de Rondó, mi hermano, se sentó
por última vez entre nosotros. Lo recuerdo como si fuera hoy.”

Así empieza una gran novela de Italo Calvino, “El barón rampante”. Se desarrolla en la Italia del S. XVIII y nos ofrece una galería de históricos personajes.

“Estábamos en el comedor de nuestra villa de Ombrosa, las ventanas enmarcaban las espesas ramas de la gran encina del parque. Era mediodía, y nuestra familia por tradición se sentaba a la mesa a aquella hora, a pesar de estar ya difundida entre los nobles la moda, procedente de la poco madrugadora Corte de Francia, de comer a media tarde. Recuerdo que soplaba viento del mar y las hojas se movían. Cósimo dijo: «¡He dicho que no quiero y no quiero!», y rechazó el plato de caracoles. Nunca se había visto una desobediencia tan grave.
…Hacía pocos meses, habiendo cumplido Cósimo los doce años y yo los ocho, habíamos sido admitidos a la misma mesa que nuestros padres…en la mesa con la familia, tomaban cuerpo los rencores familiares, capítulo triste de la infancia. Nuestro padre, nuestra madre siempre allí delante, el uso de los cubiertos para el pollo, y estate derecho, y saca los codos de la mesa, ¡constantemente!, y además aquella antipática de nuestra hermana Battista. Comenzó una serie de reprimendas, de despechos, de castigos, de antojos, hasta el día en que Cósimo rechazó los caracoles y decidió separar su suerte de la nuestra…”


Cósimo decide mostrar su disidencia con las normas y convenciones sociales viviendo, a partir de ese momento, en los árboles. Sin dejar de pertenecer a su comunidad, ni de relacionarse con los seres humanos, Cósimo cumple con su promesa de no vivir nunca más en tierra. Entre otras muchas cuestiones históricas y filosóficas, destaca la idea de la bondad de la naturaleza humana, que está presente en toda la novela. Es una interpretación del “buen salvaje” de Rousseau, de hecho éste es uno de los personajes con los que el barón mantiene correspondencia.
Pero no se trata de hacer, aquí, un análisis del libro. Mi único objetivo es recomendar encarecidamente su lectura. Creo que es una de esas obras que no se puede dejar de leer y mientras se lee, disfrutar de cada uno de los secretos guardados y de las reflexiones ocultas en sus páginas, recorrer Ombrosa con el barón y dejar que nuestra mente y nuestros sentidos reinterpreten de nuevo la obra.
En algunas ocasiones, me entran unas ganas “locas” de imitar al Barón y lanzarme tronco arriba hacia la copa del árbol más cercano. Claro que, en mi caso, el viaje terminaría ahí, así pues tendré que conformarme con releer el libro.

12 comentarios:

  1. Éste sí lo he leído! Muy buena recomendación!
    Y no es mala idea ésa de observar el mundo desde lo más alto de un buen árbol. También a mí me apetecería hacer algo así de vez en cuando...

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  2. Quizá algún día podamos subirnos a algún árbol y ver las cosas desde otra perspectiva.
    Si encuentro alguno en mi camino, seguro que te lo diré y es posible que en su copa, arropadas por la frondosidad de sus hojas, podamos disfrutar de ese momento de tranquilidad que tanto necesitamos.
    Imagínate: desfrucir el ceño, relajar los músculos,dejar de correr por los pasillos y, simplemente, disfrutar contemplando el paisaje, teniendo tiempo para meditar y para crear.
    Como se suele decir "soñar es gratis"

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  3. Gracias por la recomendación! No lo he leído y tu comentario me resulta inspirador.
    Lo buscaré en la librería, ya que los últimos meses la computadora y los DVD de cine me han quitado mucho tiempo para los libros. Tengo varios que me aguardan y se sumará
    ahora esta novela de Calvino. Creo que uno de los factores que ha motivado que no lea tanto como antes (me devoraba novelas en un par de días) es la vista. Ya no es la de antes: la letra muy chica y los libros muy gordos me resultan un gran esfuerzo.
    Gracias Inma! Preciosas las ilustraciones del libro!

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  4. ¡ Está lloviendo de nuevo aquí!...excusa perfecta para encerrarse en el salón de lectura.

    No lo he leído, así que lo apuntaré en la lista ( tengo que espabilarme, la lista se hace cada vez más larga).

    La imagen del niño subido al árbol me ha recordado a Huckleberry Finn y Tom Sawyer construyendo su cabaña en lo alto. También huyendo de un mundo de normas y convenciones.

    Muchos besos

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  5. ummmm italo calvino hace tiempo que lo tengo olvidado... gracias a tu post lo recordé y prometo volver a sus historias en cuanto pueda. Su intención de no vivir en la tierra me recordó al autoretrato que hize de mí hace un tiempo y que la semana pasada recuperé intentando hacer un grabado con él, voy a subir un dibujo que hize el otro día de muestra. Un beso desde el laberinto (qué bien haber leido tu post)

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  6. Graciela,
    Creo que el libro te gustará. Ya me dirás, si finalmente lo lees, que te ha parecido.
    Yo tampoco leo mucho últimamente, aproveché las vacaciones de Pascua y ahora ya, creo que hasta junio, no voy a poder dedicar mucho tiempo ni a la lectura, ni casi a ninguna otra cosa. Se avecinan un par de meses duros.
    Cuídate esos ojos, por favor.
    Un abrazo.

    Inma:
    Esa misma lluvia tambíén cae sobre mi. Desde luego no hay quien se decida a retirar el chubasquero. Estre días de lluvia, unos días de verano casi tórrido y otra vez lluvia, no se si estoy en primavera o en otoño.
    Espero que te guste el libro.
    La verdad es que tener una cabaña en un árbol y poder subir de vez en cuando, también es una buena opción. Es uno de mis sueños infantiles, a lo mejor un día lo consigo.
    Besos.

    Pilar,
    Me alegra tener tu visita. Calvino es un escritor que me encanta y que tiene muchos libros recomendables, yo también tengo que releer algunos.
    Respecto a tu dibujo, a ver si es verdad que lo subes y podemos verlo todos/as.
    Por cierto, hace unos días intenté dejarte un comentario en el blog, pero no hubo manera, claro que el ordenador que tengo está ya para retirar y me da muchos fallos. Lo intentaré de nuevo.
    Saludos

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  7. hola! qué raro lo del comentario, lo tengo abierto para todos (anónimos y no), quizá fué ese día, si lo quieres intentar de nuevo, encantada te espero en el laberinto (si sigue fallando, dímelo). Y sí, subiré la foto! un beso.

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  8. Vengo sólo para decirte que ayer he comprado el libro, siguiendo tu consejo. Confío en que me gustará.
    Ya lo tengo conmmigo, ahora debo hallar tiempo para disfrutarlo. Deberá esperar un poco en mi mesa de luz.
    Un beso!

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  9. Espero que encuentres el tiempo, y espero que lo disfrutes.
    Besos

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  10. Hola Inma! Te debía el comentario: me ha gustado mucho leer sobre aquella sociedad que ahora parece tan lejana, TODO ha cambiado tanto!!!
    Sin embargo, las actitudes esenciales del ser humano siguen siendo las mismas. Admiro la libertad conseguida por el Barón, rompe con todos los esquemas, sale del sistema, pero a pesar de su actitud, vive observando y criticando el mundo del que ha escapado, no le es indiferente en absoluto.
    Hay mucho para reflexionar, ya que el tema sigue vigente pese a los cambios de nuestra época.
    Gracias por recomendarlo, una joyita para la biblioteca.
    Un beso, Inma!

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  11. El barón rampante es lejos uno de mis libros favoritos e inspirador hasta decir basta. Me gustó mucho tu recomendación y bueno, en mi blog "crónicas de un profe lector" agregaré este sitio entre los sugeridos.

    Grandes saludos y viva la libertad!

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  12. Isaac,
    Muchas gracias por el comentario. Respecto al libro, es una pasión compartida.
    Espero hacerte una visita en breve.
    Saludos

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